Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Editorial

Bienvenidos a Post 
Estamos viviendo tiempos “póstumos”, estamos en la post historia, leyendo y escribiendo post literatura y tocando o escuchando post rock: sí, esta es la era post moderna, donde todo parece haber sido ya visto, deglutido y, aunque suene demasiado gráfico, regurgitado. Tiempos en los que todo parece haber ocurrido ya, a excepción de los viajes interplanetarios o la tele-transportación,  ese pequeño prefijo “post”  es  ya parte de nuestro vocabulario cotidiano, y resume el espíritu de nuestros tiempos. Por todo ello elegimos  Post! como nombre para este fanzine.
Partiendo del consenso que nada nuevo hay bajo el sol, Post! Pretende ofrecer un panorama amplio –inclusive ecléctico- del mundo de las artes y letras. Sin poses ni pretensiones, se podrán encontrar temas interesantes, planteados por gente con diversos backgrounds  personales y profesionales. En esta primera entrega Jorge Bazo, comunicador y cinéfilo, comparte un interesante artículo sobre Batman. Luis Espinoza, también comunicador y creador de fanzines como Konexión Rock -hoy de regreso en versión virtual-, nos habla de una banda experimental muy poco conocida, Ain Soph Aur. Desde Buenos Aires, José Navarro, músico y escritor, colabora con una crónica de corte intimista y vivencial. De Rafael Llimós, crítico e historiador de arte, tenemos un texto sobre el artista plástico Mucho. Cecilia Medo, melómana y periodista de oficio, nos cuenta de la relación existente entre el “inventor” del masoquismo y uno de los temas más emblemáticos de la Velvet Underground. Por otro lado, tenemos la primera entrega de Alfredo Rosell sobre Robert Johnson, notable bluesman. ¡Disfruten el Fanzine!
Cecilia Medo

UNA ESTROFIALIAZIÓN A LAS KARUMPTRAS NÁMICAS

Rafael Llimós
"Lo más hermoso de Florencia es el restaurante McDonald's".
Andy Warhol
Y se inaugura la Bruno Gallery, un nuevo espacio en Lima para el arte contemporáneo. Arranca con uno de los ejemplos más llamativos que la escena artística limeña nos puede ofrecer: el arte de Mucho. ¿quién es Mucho?. Mucho no es un sujeto real. Él no es más que un concepto, una construcción intelectual. Aquí el arte conceptual no tiene como consecuencia solo a la obra material, sino también el mismo artista es una obra de arte
Las dos últimas décadas del siglo pasado, estuvieron marcadas por una terrible violencia política, que el arte contemporáneo, en los trabajos más inteligentemente elaborados, reflejó y denunció. Luego aparecen en Lima, en este s. XXI, en medio de esta globalización galopante de la era Internet, nuevas expresiones, donde los referentes locales, si es que existen, se pierden dentro de un conjunto de signos, procedentes de esa cultura global, de la cual nadie parece poder escapar. El arte de Mucho es una de estas expresiones.

Después de la tormenta, dicen, regresa la calma (la aparente calma). Libre de la violencia que marcó a los artistas de las generaciones anteriores, Mucho asume, en una posición local, la transformación que afectó a las artes visuales, iniciada por la llamada Cultura Pop, en un proceso de apropiación de las múltiples expresiones de la cultura de masa globalizada y de las huellas que las vanguardias artísticas han dejado en ella. Mucho se alimenta del pop art, del comic, del arte conceptual, del graffiti, del diseño gráfico, de la tipografía y de la ilustración. Un conjunto donde los intercruces y las diferencias (incluyendo los títulos en inglés de sus obras) no cancelan sentidos, sino al contrario, la diversidad y las posibles fricciones a causa de ella, los potencian y relacionan.

Su trabajo se acerca a los neoexpresionistas de los ochenta en los Estados Unidos, y nos recuerda a Basquiat y Haring, pintores vinculados con el graffiti de la calle. Sin embargo, Mucho está alejado de los graffiteros y su arte callejero, teniendo con el arte del graffiti solo una relación sutil.
De Basquiat y de Haring, Mucho rescata la expresión personal, superando cualquier tendencia impersonal, propias del minimal art; así como la importancia de la figuración en medio de la abstracción; el uso de elementos fantásticos; la fuerza expresiva del action painting; la ilusión de profundidad casi inexistente; la poca factura técnica (en el sentido más clásico); así como también, la recreación distorsionada de la realidad que nos acerca al arte psicodélico. Mucho también nos recuerda a Liechestein, a través de las influencias del pop art y del comic, que se manifiestan en los colores encendidos y en la reproducción de figuras propias de las historietas o los dibujos animados.

Mucho, junta los referentes de esta actualidad globalizada, a manera del pastiche, bajo una estética urbana, en el sentido más juvenil y actual del término, acercándose al afiche, al graffiti, al fanzine y al perfil visual de las actuales ciudades icónicas, donde los letreros luminosos son los mayores protagonistas.

El arte dc Mucho, es representativo del lado más globalizado de una ciudad periférica como Lima. No consiste en una propuesta de hibridación entre lo global y lo local, entre lo moderno y la tradición, o entre el centro y la periferia, que nos recuerda al concepto de cultura híbrida de García Canclini; ni tampoco, en una posición de resistencia basada en la reinterpretación del discurso de un supuesto dominador, como son calificadas algunas expresiones desde la teoría poscolonial.

¿Qué significa: Una Estrofialiazión a Las Karumptras Námicas, el llamativo título de la exposición? Francamente no posee un significado lógico, según las propias palabras del artista. Un juego de palabras que apela al lado lúdico del arte, donde cada lector construye sus propios significados, apelando al hecho de que actualmente, como en ningún período de la historia, la obra de arte se presta a una mayor diversidad de sentidos, recordándonos el concepto de obra abierta de Umberto Eco.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Reportes Desde La Nada: Una Crónica Urbana Desde Buenos Aires.

José Navarro 

Y ahora no veo nada.
Sólo pliegues entre las sábanas que me encuentro,que dibujan formas siniestras, en las que identifico algunas recurrentes.
Una vez más siento que estoy perdido,y una angustia tremenda se apodera de mi cuerpo.

Me imagino redactando cartas a alguien y mis dedos se mueven milimétricamente buscando en el aire las posiciones de cada una de las letras de un teclado grasiento. Son confesiones. Largos y penosos tratados de culpa sobre cosas que no hice pero que asumo como si fuesen mi carga.
Siento sobre mí el peso de una mirada acusadora. Limpio mis culpas escribiendo en mis sueños....
En este mundo paralelo las más fantásticas historias se crean.
Aparecen personajes ya conocidos que hablan sin parar, que se contradicen, que interactúan entre ellos, y me quedo en el medio de todo, como un cronista de la nada, como un reportero perdido en el medio de hechos que se cruzan y que entiendo pero no puedo descifrar.

Camino entre calles sucias, y me encuentro con gente cuyo rostro me es familiar, que me saludan con alegría y me preguntan por gente que conocemos en común, y sonrío estúpidamente y siempre respondo lo mismo: Que se encuentran bien.

Una vez que esta rutina ha terminado, al alejarme, llegan a mi cabeza
como telegramas tallados en piedra, los verdaderos pensamientos de
aquellas personas. Todas aluden a lo mismo, a lo mal que me ven físicamente
y lo bien que me vendría hacer un cambio en mi existencia. ¿A qué se refieren exactamente? Tengo ganas de regresar a buscar a cada una de ellas y preguntarles eso. Pero no lo hago, por varios motivos. Podría enumerar varios, pero
me parece que el más fuerte es que soy un cobarde.

Mientras tanto, sigo saludando gente de rostro familiar que no logro identificar del todo, y que me da vergüenza preguntarles su nombre,sigo caminando por estas calles deslucidas y opacas,y sigo oyendo pensamientos negativos hacia mi persona. Solo sonrío. Y sigo caminando.

Llego a la intersección de varias calles que convergen en una plaza inmensa, que parece tener un microclima especial.
El pequeño indicio de calor que sentía en calles aledañas ha desaparecido, y se respira en el medio de sus árboles un viento frío y húmedo, que trae a la mente de inmediato sitios cercanos al mar en épocas invernales. Es de día, y no diviso a nadie alrededor. Súbitamente siento como si un inmenso peso cayera sobre mis hombros, y la urgencia de sentarme en algún lado es terrible. Mis piernas me duelen, y un malestar generalizado se apodera de mí. No entiendo que es lo que me pasa, me aterra pensar en sentirme peor y no tener a quien acudir.
Busco un sitio para sentarme, pero no hay donde, excepto unos pequeños escalones que coronan el busto en piedra de algún personaje ilustre, olvidado en el tiempo. Una cabeza tallada en piedra,anónima, solitaria en una plaza perdida. Un héroe de la soledad.
Me siento en los escalones y miro hacia arriba, esperando que el anónimo héroe me diga algo, pero no hay respuesta.
Es sentado ahí cuando reparo que estoy solo. Y que una música con una cadencia que marcaban los latidos de mi corazón me estuvo acompañando desde siempre. Una banda de sonido de vida, de circunstancias, de situaciones. Me hace
sentir que no estoy tan solo y perdido.Y a pesar de no saber en qué sitio me encuentro, y que aún me duelen los comentarios que extraños con caras conocidas
hacían sobre mí a mis espaldas, pero que podía oír, esbozo una sonrisa.
Cierro los ojos y por un segundo, soy el protagonista de aventuras fantásticas, en las que siempre me tocan papeles heroicos con final feliz. Y al
abrirlos, me doy cuenta que regresé al sitio donde siempre estuve. Entre las sábanas enredadas producto de un sueño no tan reparador.
La imagen de mi cuarto desde mi punto de vista me revela formas insospechadas, con múltiples colores e imágenes familiares desde un ángulo diferente, como cuando uno identifica detalles deformados o exagerados en los rostros de familiares de alguien bien conocido.
De golpe una imagen brillante me toma por sorpresa y mis ojos se esfuerzan para enfocarla.
Es una pantalla en blanco que me recuerda algo… Y no sé que es.



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El músico desconocido más famoso del mundo

Alfredo Rosell


Robert Johnson es sin duda alguna el músico desconocido más famoso e importante del mundo, si medimos su importancia por lo que significa para la música popular contemporánea.
Sabemos de él, únicamente por quienes además de haberlo conocido allá por la década de los años 30  lograron sobrevivirlo y contar un retazo de su historia.
            
Hasta los años 70 Robert Johnson era un fantasma, su biografía era (y hasta ahora lo es) un rompecabezas: con muchas piezas faltantes; pero lo que es peor, con algunas  sobrantes. Recién en 1973 pudimos conocer su rostro a través de 2 de las únicas 3 fotografías que se han podido verificar como auténticas y hasta hoy no tenemos confirmación oficial sobre el lugar donde está enterrado. A pesar de que  3 tumbas reclaman el honor y exhiben sendas placas conmemorativas, lo más posible es que haya sido enterrado en una fosa común.
Durante un buen tiempo lo único que el mundo conocía de él eran las poquísimas canciones que quedaron de las grabaciones realizadas los años de 1936 y 1937, en dos ciudades de Texas: San Antonio y Dallas.  
29 canciones, que posiblemente sean  las más versionadas  por la crema y nata del rock, del country, del rythm & blues y por supuesto del blues eléctrico y del contemporáneo.
Todo aquel que tiene la suerte de escucharlas no puede más que sobrecogerse con esos  riffs intensos, esos lamentos desgarrados, esas letras descorazonadas hasta la ternura; cambios de ritmo imposibles o dicho de otro modo posibles  sólo en la imaginación de un genio, canciones redondas que nos atrapan de principio a fin.
Bob Dylan confesó que se le pararon los pelos la primera vez que lo escuchó allá por 1961, Keith Richards le preguntó a Brian Jones quién era el otro guitarrista porque no podía comprender como una sola persona podía producir todos esos sonidos y a Clapton el impacto le duró hasta los 25, edad en que se dio cuenta que no dirigirles la palabra a los que no sabían quien era Robert Johnson era una chiquillada.
Cuando Johnson grabó estas canciones, en el más típico estilo del blues rural y acústico, más conocido como blues del Delta del Mississipi, éste ya estaba en franca retirada, sus días de gloria se habían vivido casi 10 años antes, y el rey del Delta no era Johnson  sino Charley Patton, a quien conoció ya famoso (y con un par de discos grabados) en Robinsonville, Mississippi a través de un amigo común, el también blusero Willie Brown; al poco tiempo llegaría al pueblo Son House  es así que el trío de amigos se tornó inseparable y atrás de ellos iba el joven  Robert quien para entonces era tan solo un intérprete aceptable de la harmónica pero un pésimo guitarrista, lo que motivaba la burla de todos cuando  pretendía tocar:
-  “No tocas nada”
le dijo una vez Son House, clavándole un  puñal certeramente en su orgullo más íntimo.
Harto de las burlas, decidido a convertirse en un guitarrista respetable y fiel a su espíritu vagabundo Johnson se embarcó en un viaje que lo alejó por casi un año, llevándolo por distintos rumbos, luego del cual volvió con habilidades guitarristicas nuevas e imposibles de conseguir en tan corto tiempo.
El alumno había superado a sus maestros, y la pregunta era obvia:
-  “¿Dónde, cómo y cuando aprendiste? “
La respuesta los dejó atónitos y se convirtió en leyenda:
-  “Me dijeron que tome mi guitarra y vaya a un cruce de caminos a la media noche. Lo hice y ahí se apareció un hombre alto y negro que tomó mi guitarra y la afinó, tocó un par de canciones y luego me la devolvió.” El propio Son House narró este episodio en una entrevista en los años 60, pero la versión ya era muy extendida  por todo el Sur Profundo y en la comunidad bluesera.
Así las cosas, este talento solo podía ser apreciado por unos pocos: su público estaba confinado a los habituales parroquianos de los juke joint(léase tabernas de mala muerte) que se repartían a la vera de los escasos caminos entre plantaciones y puebluchos, a los ocasionales transeúntes que coincidían con él en alguna calle o plaza de un pueblo perdido del Delta o en alguna esporádica fiesta que no faltaba en las decenas de plantaciones de algodón de la zona.
En resumidas cuentas Johnson era un músico callejero y ambulante. Tendrían que pasar algunos años más  de tristezas y desgracias para que pueda grabar y dejar su talento registrado para el futuro.
Años que utilizó para viajar, tocar donde sea y conocer a todos y cada uno de los músicos que destacaban. Estuvo en Arkansas, Texas, Missouri, Tennesse, Kentucky, Indiana. Illinois, Michigan; viajó por todo el Mississipi y testigos muy confiables aseguran que llegó a tocar en Chicago, Nueva York, Nueva Jersey e incluso Canadá.
Tristezas, desgracias y mujeres  fueron sus eternas compañeras en la corta y miserable vida que le tocó vivir.Desde muy pequeño el desarraigo fue su otro nombre. Nació en Mayo de 1911, hijo natural de Julia Majors Dodds y Noah Johnson  tuvo que esperar a la adolescencia para conocer su verdadero apellido, mientras tanto utilizó los dos de su primer padre adoptivo, el ex-esposo de su madre:Charles Dodds.
Antes de cumplir 3 años el pequeño Robert ya había tenido que trasladarse de su Hazlehurst natal en Mississippi a Memphis en Tennessee parra vivir bajo la tutela del Sr. Dodds que ahora se hacía llamar Spencer; a los 8 vuelve con su madre, quien ahora vivía en Robinsonville con su marido de turno “Dusty” Willis que se convierte en su nuevo tutor.
Cumplidos los 17 y premunido ya de su verdadero apellido Johnson, Robert se casa con Virginia Travis, quien muere con su bebe al dar a luz, en Abril de 1930;  poco después  tuvo un hijo con Vergie Mae Smith; pero al mismo tiempo se casa en secreto con  Caletta Craft, varios años mayor que él. Metido de lleno en la vida vagabunda del músico errante, Robert la deja sola en varias oportunidades; Caletta enferma y muere en su ausencia.
De ahí en adelante Johnson se procuró de varias mujeres a lo largo de la ruta; que lo acogían, mimaban, cuidaban y alimentaban cuando él estaba de paso; siempre buscaba mujeres poco agraciadas y mayores, porque así había menos probabilidad de problemas con novios y esposos. Había comprendido que las mujeres mayores tenían más recursos y posibilidades de atenderlo.
CONTINUARÁ...
En la segunda parte: las grabaciones, las letras y los covers más famosos de las canciones de ROBERT JOHNSON.




EL LÁTIGO DE LA QUERENCIA: DESDE VON SACHER MASOCH HASTA LOU REED




 Leopold Von Sacher Masoch

 
Cecilia Medo 


Se podría pensar que un látigo muy largo tuvo que ser utilizado para unir de un certero golpe los nombres de Leopold Von Sacher Masoch, escritor austríaco del siglo XIX, con el de Lou Reed, eleterno príncipe del terciopelo subterráneo de New York. A continuación, un breve análisis sobre una novela y una canción, a través de las cuales ambos personajes comparten su fascinación y morbo por el S&M, es decir, el dolor físico y la sumisión como formas de alcanzar el más alto grado de placer sexual.

Leopold Von Sacher-Masoch fue un escritor austriaco –nacido en Lemberg, territorio de la Rusia actual-, que pasaría a formar parte de la historia de la literatura mundial por haber escrito la novela Venus Im Pelz, “La Venus de las Pieles”, considerada la biblia de aquello que después se conocería como masoquismo -sí, la palabra proviene del apellido de Masoch-. Leopold hizo mucho más que escribir una novela, acuñó el nombre de una forma "perversa" de practicar el erotismo, aquella que no conoce el placer sin el dolor y sin la total dominación y/o sumisión del otro.

En ella, Von Sacher-Masoch no tuvo remilgos en relatar buena parte de su vida íntima. De hecho, él y una tal Fanny Von Pistor fueron cómplices en un experimento por demás osado. Firmaron un acuerdo mediante el cual durante seis meses ella, Frau Von Pistor, estaría a entera disposición de Herr Von Sacher-Masoch para así ella, enfundada en pieles de armiño, mostrarle su lado más despiadado. Por su parte Leopold se comprometía a ser su siervo y cumplir todos sus deseos, a cambio de gozar de su exquisita crueldad. Así nació Venus Im Pelz en 1870.

Von Sacher-Masoch se casaría tiempo después con otra dama; pero el látigo que moraba en su alma nunca sería guardado ni mucho menos desechado. A lo largo de su vida, Leopold demandaría de todas sus mujeres lo mismo: la más implacable crueldad, la humillación progresiva de sí mismo, que llegaría -de ser preciso- hasta la infidelidad consentida. Porque él no podía evitarlo, solamente así, convertido en ese sumiso cordero deseoso de ser sacrificado en el altar de Eros, lograba sentirse vivo y experimentar el más increíble placer, que él mismo calificara de “supra sensual” por su intensidad, la cual una vez conocida resultaba imposible olvidar.

En la ficción, Leopold se convierte en Severin, y las mujeres de su vida, hasta donde se les conoce, desde Fanny Von Pistor hasta Angelika Aurora Rumelin, su esposa -quien lo abandonara por otro hombre-,se convierten en Wanda, el nombre de la dama castigadora, la dominatrix por excelencia. Y es aquí que, casi cien años más tarde, Lou Reed y John Cale entrelazan sus propios látigos y reviven esta historia. A saber, hacia 1964 Lou Reed formó junto a John Cale la célebre banda de rock –considerada por muchos como proto-punk también - The Velvet Underground, patrocinados por Andy Warhol. Reed compuso unos versos inquietantes que contaban la historia de Severin y su Venus, con látigo y pieles de armiño. Es decir, la historia de Masoch en clave de rock experimental, arty y edgy. La canción, compuesta en 1966 y grabada en 1967, también estuvo destinada a pasar a la historia desde sus primeros acordes. Lou Reed y John Cale decidieron que el sonido debía ser distinto, perturbador, abiertamente enrarecido. Entonces se les ocurrió afinar todas las cuerdas de la guitarra en un mismo tono –aunque en distintas octavas-, junto a la cacofónica viola de Cale, efecto al que bautizaron como “Ostrich Guitar” o “efecto Avestruz”. Basta con escuchar los primeros acordes para sentirse sumergido en un líquido extraño, otra dimensión sonora y sensorial. La letra hablaba de unas botas brillantes, ora de terciopelo ora de cuero, de sonrisas en la oscuridad y de ella, la Venus, vistiéndose de pieles para su siervo, que la esperaba ansioso, de rodillas, preparado para la sesión de amor/dolor.

Lou nos cuenta entre risitas malévolas sobre los latigazos que Severin recibe con el rigor que el amor exige, mismos que le son prodigados por su implacable señora, “para así curar su corazón”. El tema apareció en el álbum "The Velvet Underground & Nico" y marcó la corta pero fructífera trayectoria de esta banda, y en especial la de Lou Reed, quien después, en solitario, siempre exploraría esos y otros submundos del ser y el estar, aunque esa ya es otra historia. De momento nos quedamos con Leopold y Lou unidos por este sensual chicote.


Edición alemana de la obra
 ¿Por qué Leopold la vestiría de pieles? Nos atrevemos a ensayar alguna que otra teoría. Es sabido que las pieles han sido un símbolo de realeza en Europa. De hecho, los mantos de armiño siempre han sido distintivos de reyes y reinas. Y se sabe también que, para conseguir las pieles más perfectas y finas, se somete a los pobres animales al horrible tormento de ser despellejados vivos. Una práctica inequívocamente sádica, e indicadora por eso mismo de su innegable relación con el poder. Juntemos la majestad de las pieles ya convertidas en lujosos abrigos, mantos y estolas, acariciando la suave piel de esta Venus emparentada en el imaginario visual -y en clave de cartoon- con Cruella De Ville; paralelo que resulta medianamente plausible. Entonces, cuando Lou acepta trocar el armiño por el brillante cuero negro, queda establecido un cliché dentro de la estética del S&M: cuero negro y látigo, que no son otra cosa que piel sobre piel, y herida sobre herida.

A media voz, como cuando se cuenta un terrible secreto, así canta Lou esta canción. Nos habla de lágrimas y sueños de colores, de cansancio y hastío; de la necesidad de recibir el golpe redentor de alguna implacable ama y señora. Y lo escuchamos reír, mientras nos describe a Severin de rodillas, felizmente humillado. Severin, aquel habla siempre muy bajito, como desde un indescifrable y permanente éxtasis, mientras la perversa Wanda dice: " … La naturaleza se os presenta como algo hostil; a los risueños dioses de Grecia nos habéis convertido en diablos y a mí, como a todas las diosas, me habéis transformado en una diablesa...Lo único que sabéis hacer es, o bien desterrarme y maldecirme o bien inmolaros como víctimas ante mi altar, poseídos por una locura propia de bacantes...”

Cien años más tarde, Lou Reed se dirige a la diosa, con la reverencia del caso, en esta suerte de piadosa oración: “Besa la bota, la bota de cuero brillante, cuero brillante en la oscuridad,
La lengua de cuero, la correa que te aguarda, azótalo querida Señora y cura así su corazón”. Amén.


Lou Reed en sus inicios


¿CUÁL ES LA MOTIVACIÓN DE BATMAN?


Jorge Bazo



Uno de los estrenos que mayor expectativa tiene para el 2012 es sin duda, The Dark Knight Rises (que al parecer se llamaría El Caballero de la Noche: La Leyenda Renace), la nueva visión que le dio el arriesgado, pero muy interesante director Christopher Nolan, a esta nueva trilogía sobre Batman que se inició con Batman Inicia y a la que luego le siguió la indiscutiblemente considerada como mejor adaptación de un comic, El Caballero de la Noche, más allá de la muerte de Heath Ledger tras finalizar su inmortal papel de El Joker.
Así que, mientras esperamos el 20 de julio del próximo año, fecha anunciada se su estreno a nivel mundial, es bueno que sepamos un poco de las motivaciones de Bruce Wayne/Batman, qué cosas lo motivaron a ser la criatura y/o vigilante de Ciudad Gótica, el por qué su fijación con la venganza y la justicia. Porque el héroe encapotado no es un superhéroe cualquiera que un día decidió proteger a la sociedad, no, el tiene otra perspectiva muy diferente que trataremos de presentarles en este resumen que hace algún tiempo leí en algún lado, lo asimilé y lo publiqué en mi blog Expediente Cine, pero que ahora lo actualizo. Ahí vamos, y que la oscuridad nos proteja:
Antes que ser un típico superhéroe como Superman, Linterna Verde o Iron Man, Batman es un ser humano común y corriente, un tipo como tú y como yo pero que cuenta con una muy enfermiza obsesión por los murciélagos que le afectaron en un accidente de niñez y le enfocaron a admirar y odiar a estos roedores voladores.  Es mortal como nosotros, porque si tiene una fuerza casi sobrehumana es porque hace ejercicio y ha estudiado artes marciales y numerosas técnicas de defensa personal, si tiene un arsenal de increíbles armas sofisticadas es porque tiene millones de dólares y su familia se metió en el negocio armamentista (muy a lo Tony Stark), y si utiliza un oscuro disfraz es sólo para que sus enemigos se aterroricen al ver a un tipo vil y siniestro.
¿Qué pasó con el niño Bruce Wayne? El trauma generado por la muerte de sus padres, asesinados a mano del delincuente Joe Chill en un robo bastante tonto por cierto a la salida de un espectáculo, desencadenó en él una insaciable sed de venganza hacia los delincuentes y asesinos, buscando todos los medios para luchar contra la injusticia e infligir el miedo más radical a los que aterrorizan a los inocentes y desamparados, por lo que se convirtió en un “vigilante” enmascarado que usa su fuerza, inteligencia y tecnología para combatir a los villanos que azotan y crean el caos en la ciudad, mejor dicho “su ciudad”, Gotham City.
Otro de los detalles más importantes que los destaca de los distintos superhéroes de las diversas editoriales de comics y novelas gráficas como Marvel, DC o Dark Horse, por citar algunas, radica en el hecho de que es el único entre todos que oculta su verdadera identidad tras una máscara, porque su identidad real es la del Hombre Murciélago. No la del multimillonario snob Bruce Wayne. Es el moderno traje de múltiple protección lo que le permite expresar y canalizar su ira, y cuando se lo quita, parece ser alguien normal, pero su papel de miembro de la alta sociedad y desinteresado filántropo es su disfraz, una careta que muy pocos conocen en verdad, porque esta personalidad fue creada para evitar cualquier sospecha de que Bruce Wayne, el accionista principal de las exitosas empresas Wayne, es Batman.
También es el único superhéroe no tiene superpoderes, a diferencia de otros justicieros casi invencibles como Superman, un ser con poderes especiales que procede del planeta Krypton que tiene diferente radiación del sol de la Tierra, lo que le crea sus poderes; como El Hombre Araña, que los obtuvo por la mordedura de una araña radiactiva que le causó una serie de mutaciones fisiológicas similares a los arácnidos; El Capitán América tiene lo que tiene gracias al suero del Súper Soldado, que le dio una fuerza sobrehumana; mientras que los X-Men son un grupo de mutantes, personas que han adquirido superpoderes de forma natural por cambios en su estructura genética; o como el científico Bruce Banner, afectado por los rayos gamma que le convierte en estados de furia en Hulk, un ser monstruoso dotado de fuerza increíble, o el mismo Luke Cage.
Alguien que se acerca al hombre murciélago es Iron Man, el superhéroe ícono de la casa editora de la competencia de DC Comics, o sea, Marvel. Iron Man/Tony Stark es multimillonario como él, que tiene un remordimiento familiar porque siempre se han dedicado a la fabricación y venta de armas, lo cual le causa un estado de culpa que siempre busca remediar. Pero en los últimos años, se ha distanciado mucho porque le han creado “superpoderes” que lo distancia: Puede controlar las máquinas gracias al “Extremis”, que al igual que el Capitán América, es producto de la carrera armamentista.
Por ello, parece ser que Batman sea el superhéroe más interesante de todos los que se han creado (al menos en el universo occidental, porque el que escribe estas líneas conoce muy poco del anime), un ser sumamente complejo, alguien que parece esquizofrénico, pero que en realidad es muy centrado de objetivos muy marcados y que se ha visto en la necesidad de crearse un “otro-yo” para poder soltar toda la amargura que lleva dentro. Disfruta lo que hace y eso le asusta de sobremanera, porque su manera de actuar no es la normal en el ser humano. Es un personaje muy oscuro que ha sublimado la pérdida de sus seres queridos castigando a quienes considera que debe corregir debatiéndose constantemente interiormente entre el sentido de la justicia y el deseo irracional de venganza.
Su falta de poderes lo hace posible y creíble, y eso creemos es lo que ha sabido plasmar en la gran pantalla Christopher Nolan en sus dos entregas cinematográficas, lo que ha valido el reconocimiento general de crítica y taquilla. Un Hombre Murciélago podría llegar a existir en la realidad, pero un Thor o un Superman es casi imposible que podamos ver, salvo los dioses realmente existan y los extraterrestres también. Definitivamente, es la oveja negra de todos los superhéroes, por lo general con buenos sentimientos. El trata por todos los medios de ser un paladín de la justicia, pero está a punto de convertirse en el villano, hecho que se lo frota por la cara cuando puede su némesis, el psicópata Joker. En suma, Batman tiene el alma atormentada, llena de demonios y contradicciones, algo que podremos ver en The Dark Knight Rises, cuando se enfrente a Bane y tenga más de una tentación y sentimientos encontrados con Gatúbela. A esperar hasta julio del 2012 para ver si hallamos respuestas…

Calidad sonora y expresiva: Ain Soph Aur

 Luis Espinoza
Mi melancolía quiere descansar en los escondites y los abismos de la perfección: he aquí por qué necesito de la música”.
(Friedrich Nietzsche)

Se puede admirar o amar (u odiar; tú caso será) a Nietzsche por muchas cosas, pero si hubiese alguna circunstancia por la cual reducir su parafernalia artística y filosófica a una sola expresión, me quedo con su frase epistolar “Sin la música la vida sería un error”.
Pero este artículo no apunta a evocar a Nietzsche ni a su filosofía ni a la caca de colores. Es más sencillo; se trata sólo de música, música que justifique a la frase citada, así como la frase justifica a la vida, al mundo, a la creación. Entonces no hablo de los “musilánimes” (músicos y pusilánimes) explotados por maquinaria$ marketera$ que producen papel higiénico usado en formato de cds, dvds y bluerays; léelo como Justin Bieber, Jonas Brothers, Justin Timberlake, Shakira, etc.
Hoy, en realidad, lo que quiero es poner en estas páginas a una banda francesa (y de París) que me tiene hace ocho días re escuchándoles incansablemente y remitiéndome a la frase que vale la pena repetir “Sin la música la vida sería un error”. Se trata de Ain Soph Aur, que profiere cortes musicales (y diríase que de navaja también) que por momentos transitan por los sonidos del postpunk de los ochentas; luego por los del rock gótico, y también por los de la música industrial, mezclándolos finalmente como colores sobre un lienzo sonoro, frío y perturbador. Adictivo, además.
Probablemente, la masa “oficial” y “borreguizada”, conservadora en sus estándares de calidad –lo que la coloca siempre en el lado más triste y equívoco de la historia– no sea capaz de entender y asimilar los peculiares sonidos de Ain Soph Aur. Pero los que buscan la calidad sonora y expresiva (en mi mancha a esa especie se les llama mal hijos) desde la aproximación objetiva de “esto me gusta porque es bueno” (en vez de la tristeza fútil de “esto es bueno porque me gusta”) podrían gozar, en mayor medida, de la breve pero dinámica discografía de estos ignotos franceses.
La música de Ain Soph Aur registra sonidos de melancolía y tragedia, pero también te para, te estimula. No es coca, pero cómo se le parece. Sus comienzos se remontan a 1994, a partir de la convergencia de amigos en conciertos de bandas subterráneas desde la segunda mitad de los ochentas.
Sin embargo, su primer mini álbum vio la luz recién en el 2004 conteniendo 7 tracks bajo el título de Horsemen Ov Mentalis Apocalypse. Disco místico e introspectivo. Atmósfera intensa, audaz, turbulenta, tanto en música como en letras. Desde esa producción ya se entendía que las canciones de Ain Soph Aur eran, como ha afirmado recientemente el vocalista Phil K., “una introspección, un cuestionamiento, una sesión de psicoanálisis, una oración, un conjuro…”
Llegado el 2010 (casi como decir ayer nomás) aparece el primer y único álbum oficial con el título Des Pierres Blanches. Sonidos coldwave incisivos que se funden con la voz grave y oscura de Phil K. Es mágico el remake del tema Visage Tranquille, que la banda ya había grabado en el disco del 2004.
La importancia adquirida y merecida por Ain Soph Aur dentro de la escena dark europea (a pesar de su condición de banda caleta) se manifiesta en la participación que tuvieron, también en el 2010, en el disco de homenaje a Joy Division 30 Years With(out) Ian Curtis Transmission 80-10, junto a otras bandas que cuento entre mis favoritas como Guerre Froide, Clair Obscur, Femme Fatale, etc.
Si te animas a escuchar y leer más sobre Ain Soph Aur, el sitio web oficial que debes visitar es el de MySpace en www.myspace.com/ainsophaurmusic.
Discografía
2010. Des Pierres Blanches
Sello Manic Depression (MD017)                         
01. Aepantinam
02. 30_04_04
03. Panser Les Plaies
04. Notre Enfer
05. Visage Tranquille
06. Pas Baisser Les Bras
07. Si Tu…
08. Méfiance
09. Que Restera-t-il?
10. Malaise
11. Le Fil Du Rasoir

2004. Horsemen Ov Mentalis Apocalypse
Sello Flatliners Corp.
01. Raptus
02. Slowflesh
03. Darkhop
04. Order Ov Thelema
05. Visage Tranquille
06. Liber Oz
07. Lentum Invocat

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