Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


lunes, 30 de julio de 2012

La música del Azar -Paul Thomas Anderson








“Una persona muere y otra se hace rica: se trata de la misma acción. Ambas cosas son los mismo” – Robert Altman

Por Jaime Akamine

Antes del suceso que consiguiera Petróleo Sangriento el nombre de Paul Thomas Anderson (California, 1970) ya circulaba como una constante dentro de las preferencias cinéfilas de generaciones recientes, que ven en a una figura destacada dentro de los márgenes confusos del cine independiente norteamericano de hoy. Con una obra sino vasta, la suya es lo bastante provocativa y cohesionada para advertirle visos y correspondencias de autor.
Una obra vigente pero, a su vez, en plena construcción, dada su inventiva y resistencia a los encasillamientos de un género; una obra rebosante de vitalidad, reconocida en las leyes de un mundo ficticio propio donde el devenir de la dramaturgia se ve potenciada por una propuesta audiovisual que tiene mucho de homenaje, proeza técnica y ejercicio genial.


LAZOS FAMILIARES.
En Hard Eight (1996), un veterano jugador de cartas se hace cargo de un tipo arruinado. Este es el punto de partida para una asociación singular entre dos aparentes extraños, una relación casi filial nacida a partir de un ánimo expiatorio. En las películas de Paul Thomas Anderson, la base argumental se nutre de los saldos y desviaciones del terreno familiar.
Las motivaciones y angustias de sus personajes guardan vinculación directa con la búsqueda expresa la identidad, con la experiencia castradora de un hogar partido, con el revuelo originario de una juventud problemática como de una incapacidad para socializar ya adultos. Esta ausencia que los delata y liga entre sí, los lleva por una ruta quebradiza, un camino de reconciliación si se quiere, donde las alizanzas y pactos del momento se ejecutan por pulsiones ocultas y donde el trámite final se define bajo la inclusión de los mandatos del azar y el imprevisto.
Dentro de este itinerario de revelaciones, el pasado supone un elemento indivisible: no se visualiza en la pantalla, sino que se le alude y reconoce como una evocación próxima, un recuerdo al que se le evade sistemáticamente, un secreto perturbador capaz de repercutir de manera rotunda en la vida de otros. Como Sydney, el fascinante tahúr de Hard Eight o Amber, la diva porno de Boogie Nights(1997), las creaciones de Anderson llevan por lo general una penitencia a custas, una voluntad de contrición que las sensibiliza y conduce a un sentimiento de compasión frente al resto, convirtiéndose enseguida en benefactores del despropósito; suerte de padres putativos en busca de una exculpación y revancha personales.
El pasado, de este modo, aparece como este otro yo que determina las necesidades y deudas no saldadas del ser humano, esa otra mitad que lo complementa y fuerza a un duelo maldito y definitorio en el presente.



LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN
La notable toma inicial de Boogie Nights, que bordea los tres minutos y que es comparada con justicia con las piruetas visuales de Scorsese, sirve de anécdota introductoria: la cámara acompaña el desplazamiento físico de los personajes y registra, a através de lsus conversaciones y gestos sueltos, los vínculos imperantes entre uno y otro, generando una peculiar dinámica alrededor de la escena y develando en ello un engranaje con cierto huelgo a teatralización. Anderson, con estilo más avezado y ecléctico, pero sin dejar de lado a su humanizados antihéroes, trasciende la revisión de género que significara su ópera prima con un retrato coral ambientado en la época dorada del porno, del que se desprende algunas patentes de su cine: contrapeso de la tensión, diálogos cargados de ironía, guiones polifónicos, cinefilia ilustrada, ingerencia de la suerte y lo circunstancial. El joven realizador resalta como un prodigioso orquestador de secuencias, tal como lo demuestra la escenificación de la fiesta en la piscina, en la que los tiros y movimientos parabólicos de cámara dan la sensación de un espacio abarcado por un punto de  vista antojadizo, un invitado que se mueve en trazos sinuosos y circulares que se confunde con todos y pesca tanto la incidencia como la revelación al paso. La cinta, además expone las habilidades de un narrador que gusta de engarzar un puñado de tramas paralelas sobre la marcha de un destino ondulante y con dejo aleccionador: el retorno de Dick Diggler a casa de su director es una variante del hijo pródigo, un renacimiento de la estrella perdida luego de una temporada purgatoria.


En estos términos, Magnolia (1999) representa una cúspide de ese cine caleidoscópico. Como en la legendaria Gran Hotel(1932) de Edmund Goulding, pasando por las filigranas de Altman, la construcción dramática gira en torno a la interconexión casual de los involucrados, cuyos actos convergen y alteran un microcosmos que se entiende transitorio. De esta manera, la trama cede a las posibilidades máximas de un andamiaje en conjunto que encuentra en la ocurrencia y el detalle velado del origen de una cadena irreversible de causas y efectos extraordinarios. Como el personaje T.J. Mackey (Tom Cruise) quien ajusta cuentas con su pasado debido a la llamada de un enfermero, quien a su vez se entera del tema por las palabras confusas del anciano al que cuida; o como el oficial Jim Kurring( John C Reilly) quien, inseguro tras perder su pistola debe de afrontar la turbación que les produce una enigmática mujer.
Las historias, estructuradas a partir de lazos de contigüidad y coincidencia, no solo se cruzan y complementan entre sí, sino que la idea de un orden intangible que lo gobierna todo está dada desde el prólogo. Anderson quiere filmar la vida misma, con sus contradicciones enigmas, urdiendo una serie d ehilvanados exquisitos que van prefigurando la tendencia a veces melodramática, a veces lúdica, del relato; Anderson parte de la fragmentación de la menudencia, para componer un crucigrama absoluto, un rompecabezas divino, sobre el que pueda lanzar su mirada de demiurgo de avanzada y sea capaz de señalar el momento exacto en que se tuercen o recomponen las cosas; Anderson ofrece su veredicto final con la intervención de lo absoluto, un rompecabezas divino, sobre el que pueda lanzar su mirada de demiurgo de avanzada y sea capaz de señalar el momento exacto en que se tuercen o recomponen las cosas; Anderson ofrece su veredicto final con la intervención de lo absurdo sobre el carrusel de acontecimientos que parece desplegarse sin fin, como el asesinato en Hard Eight, el arrepentimiento en Boogie Nights, o el amor correspondido en Embriagado de amor (2002), el director concibe para sus desenlaces una acción límite que sirva de purificación y antesala hacia nuevos derroteros que refuercen esa visión de universo volátil y zodiacal que plantea en sus ficciones.


COLORES SANTOS
Tras las nutridas ramificaciones y resonancias bíblicas de Magnolia, Embriagado de amor se presenta como la película sigue de cerca las incidencias de una relación sentimental dentro de un contexto atravesado por el ensueño, la quimera y el disparate.
El destino en esta oportunidad se le revela a un freak de antología. En efecto, Anderson filma a una personalidad maniática y empequeñecida (espléndido Adam Sandler), vista a través de sus delirantes accesos de furia y de su frustración a la hora de tratar como la mujer que sea. El argumento describe con sarcasmo su perplejidad y tribulaciones a partir de la aparición de una serie de objetos y circunstancias dispares ( un harmonio, un traje azul, latas de pudín, un chantaje consumado, un viaje) que se interponen, cual señales clestiales en su errático camino. Esta vez, el cineasta echa mano de una expresa carga simbólica para su acabado visual, en donde un peculiar juego cromático parece subsistir en cada plano; desde ciertos matizados fuertes en el decorado hasta singulares fundidos policromos, el color parece congeniar de algún modo con el trance emocional y catártico que sufre el individuo en pantalla. Asimismo, la música basada en instrumentos de percusión y la actuación especialmente contenida evocan cierto aire retro y cándido que tonifica el tono fabulesco del que goza la cinta. Embriagado de Amor es un giro de tuerca a la comedia romántica clásica, donde el resultado de su algebra sentimental importa tanto como la estilización de su puesta en escena.


PUNTO Y APARTE
Con todo lo mencionado, y antes del estreno de Petróleo Sangriento, Paul Thomas Anderson aparece como un artista preocupado en develar aquellos hilos invisibles, cuentas pendientes y arcanos que fijan y deciden la trayectoria del ser humano.
Su mirada humanista y capacidad reflexiva para abordar las paradojas que predisponen a la tragedia, y su ansia por explorar nuevas formas estéticas para sus piezas de redención, lo convierten en una de las voces más interesantes de la cinematografía actual. Ya sea en un entramado colectivo dispuesto como una unidad dramática total, o en ejercicios de estilo desnaturalizados, lo suyo deslumbrad por su transparencia y arrebato sólo posibles en la depuración de un talento en plena forma.
Para finalizar, cabe destacar su equipo de colaboradores que lo ha acompañado en el grueso de sus proyectos, desde la productora Joanne Sellar, pasando por el fotógrafo Robert Elswit, el editor Dylan Tichenor, las composiciones de Jon Brion junto a las colaboraciones musicales de Michael Penn y Simee Mann, hasta su grupo magnífico de actores entre los que destaca Philip Baker Hall, Philip S. Hoffman, John C. Reilly, Luis Guzmán, Melora Walters, entre otros.

Prosymna







Prosymna se inició a finales del 2011 y realizó su primer álbum en enero del 2012.
El grupo está compuesto por 2 franceses, Emi y WaveInside
La música que Prosymna ofrece es un mix  de “electro-ambient-dark”
El segundo álbum se realizará como un vinil (+CD –R), acompañado de un DVD, en la etiqueta Phantasma Disques (Alemania) el 17 de setiembre del 2012.
Algunos videos ya se han producido y están disponibles en youtube. El próximo video estará disponible pronto.


Algunos links:

Siouxsie And The Banshees | The Scream (1978)




Sello discográfico | Polydor
Producción | S. Lillywhite · Siouxsie and The Banshees
Dirección artistica | Siouxsie And The Banshees
Nacionalidad | Reino Unido
Duración | 38; 57

<La nostalgia por el punk resurge cada año. Creo que se sigue rememorando porque es algo que no se repetirá.>


Saltandose la grieta que separa el punk del rock gótico, The Sream contiene música que combina el ethos D.I.Y. del primero y la sensación de drama oscuro del segundo.
A finales de los 70, el pelo negro de Sioux y su pálido maquillaje estilo kabuki no tardó en convertirla en un icono, así que tal vez resulte un tanto sorprendente que en este su álbum de presentación en solitario no aparezca la propia cantante, sino una hermosa instantánea de anónimos nadadores bajo el agua. El mensaje podía ser dejar claro que eran un carteto.
En <Carcass> la estrecha colaboración entre el llamativo bajo de Steve Severin y la resonante batería de la Kenny Morris resulta incluso más penetrante que la voz de Sioux. Se trata de una de esas interpretaciones poco complicadas ejecutadas con inteligencia y pasión.


<Helter Skerlter>, la única versión de The Scream, es más enfebrecidaincluso que el original de los Beatles, en tanto que el estilo rasgado del guitarrista John MacKay da todo de sí en <Metal Postcard (Mittageisen)>. Los Banshees habían abandonado ya la frontalidad de la rabia punk para dedicarse a áreas más complejas, como el trauma psicológico ( en <Suburban Relapse> y <Jigsaw Feeling>); inspirados, en parte por las constricciones y la conformidad que Severin y Sioux habían experimentado al criarse en el suburbio de Bromley
En los dos últimos temas, McKay se sale con el saxofón y aporta el adecuado lamento a la mexcla de Banshee. El álbum se cierra con el dramático <Switch> una pequeña historia épica de casi site minutos de duración que va desarollándose tanto en la letra como en lo musical como una conmovedora novela.
The Scream fue una declaración de una desordenada elegancia para una banda que sacaría partido tiempo después tanto del desorden como de la oscura elegancia a lo largo de una exitosa e influyente carrera.


Michel Majerus







1967 Esch Luxemburgo / reside y trabaja en Berlín, Alemania
<Mi trabajo funciona precisamente porque toda pretensión de cultura y modo de vida <auténtico> se considera, a priori, como algo ilusorio>
Las exposiciones de Michel Majerus son toda una concentración de citas, estilos y motivos iconográficos; a primera vista no es fácil comprender por qué. Los soportes son clásicos: formatos cuadrados o de la altura de la pared, como los que empleó la modernidad más segura de sí misma. Sin embargo, su utilización parece un sacrilegio, un atentado contra su dignidad. Majerus cita muchos clásicos, sobre todo a los que forman parte de la modernidad norteamericana – los verdaderos héroes del gran formato – Frank Stella, Ellsworth Kelly o Andy Warhol ( con Jean-Michel Basquiat), pero también a Donald Judd, Robert Morris o Lawrence Weiner. Junto a ellos sitúa su estética utilitaria, medios impresos o signos rápidamente pintados. La estrategia pictórica de Majerus no es nueva; ya la utilizó la mayoría de sus elegidos. Pero hoy en día produce una impresión distinta y se puede emplear de un modo distinto. A Majerus no le interesa ya la entrada de lo real y lo banal en el arte, ni tampoco de esa lucha contra el ocaso de la pintura que parece transparentarse en todos los cuadros de Gerhard Ritcher. Desde el punto de vista de Majerus, todos los medios visuales tienen el mismo valor y han de considerarse sencillamente como coexistentes.
En la primera gran exposición de 1996 se integró en la tesis a la sala de exposición en sí: en contraposición a las salas majestuosas de la Kunsthalle de Basilea, con su aura, Majerus dispuso rejas de metal sobre el suelo, colocó sus cuadros como si fueran decorados o los pintó directamente en la pared. Todo esto produce una nueva percepción: lo pasado se libera de los recuerdos sentimentales y de las actividades museístas de conservación; la autoría pierde importancia, los cuadros están disponibles para el aquí y el ahora.

sábado, 28 de julio de 2012

Cómo disfrutar el rock en el siglo XXI o convertirse en Lego (versión corregida y aumentada)

Jaime Higa

En mi caso he disfrutado de varias décadas y con ellas distintas vertientes del rock. Aunque en los 6O´s era pequeño, gracias a mis hermanos mayores pude apreciar The Beatles, The Who, The Animals, The Kinks o al  otro lado del charco a Creedence Clearwater Revival, The Doors o The Beach Boys.
Ya en los 70´s se impondrían las grandes bandas del hard rock inglés como Deep Purple, Led Zeppelin o el antecedente directo del heavy metal: la banda Black Sabbath y en Norteamérica estarían Janis Joplin, Jimi Hendrix o Iron Butterfly entre otros, quedarían como bandas representativas del movimiento hippie.
Avanzados los 70´s me dediqué a escuchar música progresiva: es decir, ese intento de fusionar el rock con formas musicales más elaboradas como la música clásica o el jazz. Entre esas bandas era fan de King Crimson, Genesis, Yes, Emerson, Lake & Palmer, etc.
Para fines de los 70´s comencé a escuchar a Robert Fripp y Brian Eno, quienes con David Bowie producirían la "Berlin Trilogy": Low, Heroes y Logder. Y estos discos fueron para mí la antesala de lo que paralelamente se estaba preparando y que luego escucharía: el punk.



Sex Pistols, The Clash o Gang of Four fueron no sólo para mí un replanteamiento que provocaría un cambio drástico en lo que se estaba produciendo en el rock hasta ese momento. Frente a bandas progresivas que congregaba público en estadios y editaban discos cada vez más ampulosos con solos de guitarra o pianos interminables, se impuso dialécticamente lo básico, el regreso a las raíces ¡y de qué manera!.
Muchos de mis amigos progresivos ya acostumbrados a los álbumes ambiciosos y conceptuales ya habrían dedicado su sensibilidad y sus oídos a este tipo de "refinamiento".
El glam en los 70´s también fue un bastión del más puro rock n' roll que ayudaría a la explosión punk, pero este último fue mucho más radical. Y después del punk, la new wave y el post punk definirían los derroteros de la década de los 80´s : la música electrónica (llámese techno, synth pop o industrial) el gothic, el dark, el new romantic, etc. se convertirían en géneros musicales diferenciados con sus respectivas tribus urbanas.

En los 90´s existió una gran diferencia entre la música producida en USA y en UK: el grunge versus el brit pop fue una contienda que abarcó buena parte de esa década.

Todo este recuento viene a colación porque he sido parte de un foro en facebook donde la mayoría de gente (no sólo mayores) son reacios a escuchar las bandas que en este momento están produciendo  música.
Algunas de estas personas apuestan sólo por las bandas que ya tienen un obvio prestigio ganado y también es cierto que muchos de estos usuarios tienen una estrecha relación con la música progresiva. Pero lo que en un momento fue un género de apertura, ahora se ha convertido en el peor prejuicio musical, y como dijo uno de los usuarios de este foro: "lo progresivo se ha vuelto regresivo". Y es que la progresiva nos acostumbró a que los músicos sean virtuosos o a pretenciosos desarrollos.


Lo cierto es que la música progresiva ya está en franca decadencia y quedan muy pocos representantes en estos momentos (quizás entre ellos): Dream Theater, Porcupine Tree y en la periferia encontramos bandas como The Flower Kings de Suecia,White Willow de Noruega o bandas rusas como Little Tragedies o Exit Project entre otras.Versus el punk que tuvo un sostenido desarrollo evolutivo desde el hardcore punk con grupos como Bad Brains, Black Flag o The Exploited. La no wave con solistas como Lydia Lunch, Yeah Yeah Yeahs o Sonic Youth. El Ska punk, con bandas como Rancid o  Kortatu o el pop punk con bandas como Blink 182 o Green Day.

A pesar que en las décadas posteriores a su fundación han existido una segunda y tercera ola de aparición de bandas progresivas no tienen en este momento un público más amplio por las propias características que la música progresiva ostenta,es decir características que limitan tanto su difusión como su deleite auditivo.
El rock progresivo siempre ha sido elitista debido a las complejas estructuras compositivas que exigen para su interpretación costosos equipos y músicos virtuosos que puedan ejecutarla.Por tales razones si bien es cierto demanda una posición reflexiva e intelectual también es cierto que la actitud del oyente se convierte en totalmente estática y pasiva.


Mientras el punk y su derivado el post punk nacieron con la filosofía Do It Yourself ,lo cual representó  su partida de nacimiento democrática.Decimos democrática porque permitió canalizar las preocupaciones y temas de minorías relegadas,por otro lado el baile fue retomado desde un primer momento como una actividad inherente al ejercicio musical y si bien es cierto paralelamente la música disco se desarrolló en las pistas de baile nunca tuvo una carga transgresora y subversiva como el punk y el postpunk.La película Saturday Night Fever fue el perfecto colofón a una filosofía que de manera evasiva  proponía al individuo ser un rey de las pistas de baile el sábado por la noche para el resto de la semana soportar estoicamente ser  un obrero en la fábrica sin cuestionar el status quo de una sociedad que está obsesionada con la producción.

El punk y el postpunk en ese sentido emergieron como movimientos contraculturales en un entorno de crisis política y económica (expresamente en Gran Bretaña) que le interesaba cuestionar el orden establecido.

Otro punto en contra de la progresiva fue su misoginia.Dentro de la profusión de la primera ola de bandas progresivas sólo recordamos dos bandas con intérpretes femeninas: Sonja Kristina de Curved Air y Annie Haslam de Rennaissance.Más democrático desde sus inicios fueron el punk y el postpunk mostrando   numerosas cultoras entre ellas: Patti Smith, Poison Ivy (The Cramps), Exene Cervenka (X), Joan Jett, Deborah Harry (Blondie) ,Tina Weymouth (Talking Heads), Chrissie Hynde (The Pretenders), Kate Pierson y Cindy Wilson (B52´s), Debora Iyall (Romeo Void), Dale Bozzio (Missing Persons) sólo por citar algunas en Estados Unidos.En Gran Bretaña podemos contar con Poly Styrene (X Ray Spex), Leslie Woods y Jane Munro (Au Pairs), Teresa Pollitt, Hollie Cook, Michelle Hill y Anna Schulte (The Slits), Anabella Lwin (Bow Wow Wow), Siouxsie Sioux (and the Banshees), Elizabeth Fraser (Cocteau Twins), Lisa Gerrard (Dead Can Dance), Alison Moyet (Yazoo), Annie Lennox (The Eurythmics). En Alemania tenemos a Nina Hagen, Anja Huwe, Manuela Rickers, Fiona Sangsters, Rita Simon, Caro May y Manuela Zwingmann (X Mal Deutschland), Bettina Köster, Gudrun Gut, Susanne Kuhnke, Christine Halan (Malaria), sin contar la profusión de otras intérpretes en las escenas  de Francia,España y Latinoamérica.


La ambigüedad y la sensibilidad gay tampoco estuvieron ausentes en el postpunk, tenemos bandas e intérpretes representativos como Steve Morrissey (The Smiths),David Sylvian (Japan),Marc Almond (Soft Cell),Jimmy Sommerville (Bronski Beat y The Communards),Boy George (Culture Club),Pete Burns (Dead or Alive) que demostraron tener un público interesado en sus propuestas.

Por último tendríamos que nombrar el notable impulso que ha tomado el postpunk revival con bandas ya reconocidas como Placebo, Franz Ferdinand, Arctic Monkeys, The Last Shadow Puppets, Foals, Cansei de Ser Sexy, The Rapture, The Drums, LCD Soundsystem, Hot Chip, The Killers, The Horrors, Vampire Weekend, TV on the Radio, The Kills, Two Door Cinema Club, The Sounds, Shiny Toy Guns, Kasabian, Kings of Leon, Kaiser Chiefs, u otras menos frecuentes en los circuitos comerciales como Xiu Xiu, Asobi Seksu, Architecture in Helsinki, The National, Wild Beasts, White Rose Movement, Boy Kill Boy, The Cribs, Spoon, Le Tigre, Ladytron, These New Puritans, Tokyo Police Club, The Futureheads, Stellastar, The Cribs,  etc.

Pero este artículo no pretende ser una apología del punk sino un modesto consejo sobre como disfrutar de la mejor manera del panorama de la música popular por excelencia (el rock) en el siglo XXI.
En esta primera década el fenómeno indie es la gran sorpresa: desde bandas nerds hasta intimistas y otras más experimentales no son la etiqueta de un estilo, sino de un tipo de producción musical que reniega de los grandes sellos y que saben que su música está destinada a un pequeño grupo de oyentes, lo cual les otorga menos presión y mayor libertad a la hora de expresarse.
Este fenómeno ha contribuído a que no exista un mainstream definido, a la par de la expansión del uso de Internet, la cual facilita poder disfrutar con un pequeño esfuerzo de las nuevas bandas suecas tanto como alguna que te guste en Camboya.


Uno de los prejuicios más extendidos es por qué la música de hoy no suena como (por ejemplo) la música de los 70, que fué uno de los argumentos de un usuario en este foro. Y aquí entra a tallar mi principal argumentación que tomé de Brian Eno: acercarse a la música como un lego (falto de instrucción en una materia determinada).
Brian Eno (este genio de la producción) argumentaba que para crear nueva música había que acercarse una y otra vez a la composición sin ninguna idea preconcebida, es decir: la idea es hacer un disco diferente cada vez... por esta razón cuando grandes bandas han entrado en una crisis creativa, Brian Eno ha estado presente para replantearlas como con Talking Heads, U2, o últimamente Coldplay.

Y así como Eno se aproxima a la creación musical, me parece que habría que acercarse a la apreciación musical... es decir, en vez de que se busque similitudes en lo que se escucha, se busque las diferencias. Y creo que aquí radica el punto principal de mi argumentación: la mayoría de gente no busca música diferente, sino música que suene lo más parecida a lo que está acostumbrada a escuchar, y a mi modesto parecer aquí está el mayor prejuicio que impide tener una mejor apreciación no sólo del panomarama musical sino artístico. Acercarse a una expresión artística con preconceptos probablemente va a hacer que terminemos exigiendo ciertas características que el producto artístico no tiene. Por ejemplo pedir a la música ambient que sea bailable es un contrasentido. O pedir que el punk sea elaborado es otro. En todo caso convendría más acercarse y escuchar tratando de analizar que características tiene este producto y que trata de ofrecer, de tal manera que podamos establecer sus propios límites sin compararlo con otros productos artísticos.

Otra afirmación que encontré en este foro fue: "los 90 fueron áridos, mejores fueron los 70s" Si yo afirmara eso me preguntaría:
1º  Si he investigado los suficiente sobre la música de esa época.
2º  Si es que mi gusto no se ha anquilosado.
Si en todo caso te reafirmas en lo expuesto arriba, lo otro que puedes hacer es seguir escuchando tus 50 discos de los 70s hasta el fin de tus días.

Cuando a comienzos de este siglo estaba terminando de escuchar Radiohead y comenzando con sus sucesores como Coldplay, Travis, etc. intuía que no sólo existían estas bandas, y en la búsqueda no quedé defraudado. Hay todo un mundo por descubrir en materia musical y en el rock. Aquellos que piensan que el rock se ha acabado, yo les diría que ellos están acabados para el rock!!



viernes, 27 de julio de 2012

Muestra Individual "Construir un vestido" de Kathryn Páucar.



La joven artista plástica Kathryn Páucar Inaugurará su muestra Individual “Construir un vestido” el viernes 3 de agosto a las 7:30pm en Bruno Gallery, Calle Francia 565 Miraflores, Teléfono: 2418806.

La muestra permanecerá abierta hasta el martes 4 de setiembre.

Vestir un hábito

¿Dónde es mi cuerpo?

El vestido es el paradigma colonial dentro del cual zampar nuestros cuerpos mestizos, contrahechos, incatalogables. El vestido es perfecto y mi cuerpo lo será sólo cuando lo calce —mas su percha menguante es infinita. 

¿Destruí mi cuerpo en un vestido? Kathryn ha cercenado su cuerpo-piel para logar reestructurarse en el atlas-maniquí —una especie de auto-Ed Gein, haciéndose el cuerpo con la piel de sus víctimas, o una fotografía mexicana/cadáver exquisito de Joel-Peter Witkin. ¿O deconstruí el vestido asiéndolo a mi cuerpo?

Leí el diario de la señorita Páucar que podría ser el hábito de una iluminada colonial: pertinencia-redundancia-pr
oyecto-inseguridad-perfección-ideal-actual-regocijo-cansada-satisfecha-sin-no-enloquecer-performance-construcción-quería-consenso-forma-límites. Su fe depositada en el hilván de sentidos de un martes 13.

¿Cuándo me ha de quedar el vestido? Quizá cuando Kathryn decidió alterar su screen test de fotograma único al registrarse con más piel: imagen «Día 32» [mes bisiesto].

Panóptico, jaula, corsé, ¿o mirador? Diorama.
Un identikit del menú mensual, pesado, fermentándose como la im/no-pertinencia de poblar un vestido ajeno. Principio de tierra mestiza: magia mimética: ser el vestido, aprehender sus mesuras, mientras el oxímoron vestido-agenda —que la propia Páucar apunta— se va perpetrando.

Kathryn «mujer nueva», no identidad sino decolonialidad okupa travesti.

Giuseppe Campuzano


Kathryn Páucar Vergara nació en Chincha, Ica en 1986, egresada de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú con la Medalla de plata 2011.
Participó en el Noveno Salón Nacional de dibujo IPCNA 2008, en el Salón Nacional de Escultura ICPNA 2009; en el año 2010 participó en la muestra colectiva EL Método del Recurs(e)o(parte 3) curada por Emilio Tarazona con una propuesta de interacción en una red social virtual, Colaboró en el proyecto Tu cuerpo / El mío de Karin Elmore en el Centro Cultural de España.
En el año 2011 participó en los libros: Línea y Cuerpo, dibujo de artistas peruanos contemporáneos y Artistas peruanas contemporáneas, selección de obras de artistas peruanas. Realizó su primera muestra individual Obsesiones no Contempladas en la galería del IPCNA en febrero del 2011.
Actualmente se dedica a la investigación de arte contemporáneo, la experimentación performática y la curaduría de proyectos de género.
Agradecemos su difusión.

Lima Gotica -Capitulo II


El jueves 2 de agosto a las 8pm en la Galería Delbarrio, ubicada en la calle Camaná (Bernardino Cruz) 148, Chorrillos, Miguel Lescano (Lima, 1963) inaugura su 15ava muestra individual, Lima Gótica, Capítulo II.
Para retratar Lima como Ciudad Gótica, Miguel Lescano ha elegido trabajar en diferentes medios y sobre diversos soportes, de manera que la experiencia urbana sea comunicada en toda su frescura, su potencia, su vitalidad y su violencia también. Es más, Lescano ha decidido incluirse a si mismo, en abierta auto-ironía, en el rol de Batman, con todas las particularidades que un Caballero de la Noche evidenciaría si Lima fuera su ciudad de origen,  escribe el crítico de arte Jorge Villacorta.
En los cielos de Lima Norte brilla la batiseñal, Miguel Lescano de un salto se ubica sobre el techo del metropolitano en el paradero de la UNI,  recorre Lima oteando desde lo alto la ciudad que bulle, surfeando el caótico trafico limeño, el viaje dura poco aunque haya atravesado toda la ciudad. Llegamos a Chorrillos, es el paradero de Terán, de un brinco salta a tierra. En la Galería Delbarrio lo esperan Guasones, Gatubelas, Pingüinos, Acertijos y demás porque esta noche somos todos amigos.
Miguel Lescano, es Batman y que no quepa duda, Lima Gótica, Capítulo II es una muestra retrospectiva de la cuantiosa obra que Lescano le ha dedicado a su alter Ego. Este Batman cuando se saca el traje negro no se llama Bruno sino Miguel, escribe poesía y pinta alegorías para decir muchas cosas y callar otras tantas.
Lescano es el superhombre de masas, pintor, poeta, fotógrafo y artista visual que vive su ciudad pincel en mano y con trazos fuertes, decididos y desordenados habla de Lima, llevándonos por un viaje que puede durar cuanto querramos por el inconsciente a nuestra niñez, un espacio en el tiempo donde jugábamos a ser súper héroes porque éramos valientes, fuertes, pero sobre todo éticos y morales.
En octubre, Lescano ha sido invitado a exponer la muestra "Poesía Barroca" en la galería del Boricua College en Manhattan, Nueva York.
Gabriela Tineo
Directora
Inauguración:  Jueves 2 de Agosto 2012, 20:00h
Lugar:                  Galería Delbarrio
                               Calle Camaná (Bernardino Cruz) 148, Chorrillos
                               Tel. 251 9111

Tomás Ochoa





1969. Cuenca, Ecuador.
Consciente de que el artista no peude estar al margen de los eventos no siempre agradables y en un intento por presionar los límites entre el arte y la realidad, Ochoa crea sus obras partiendo de una situación concreta, hace entrevistar y recrea situaciones. Las suyas son realizaciones comprometidas que implican una investigación que dibuja un mapa etnográfico de las comunidades y los personajes involucrados.
En Sad.Co. –The Blind Castle (2003), realiza una compleja instalación con los remanentes físicos y culturales que la transnacional norteamericana, llamada South American Development Company, dejó tras su establecimiento en Portovelo, Ecuador, entre 1860 y 1946.
Hablando con los “actores” de la historia, viejos mineros de la Sad. Co que convierte en documentos vivos, Ochoa analiza las relaciones neocoloniales y las estrategias de resistencia. Así, con un despliegue de elementos visuales articulados entre sí, transita por la historia industrial de tantos lugares de Latino América; una historia de avances  y abandonos.
En El cuarto oscuro (2004), analiza conflictos relativos a los desplazamientos, trayendo a la luz problemáticas como la memoria colectiva, la reconstrucción de la subjetividad  y el andamiaje conceptual del poder sobre el tema del progreso en relación con los sujetos.
Contagio(2003.2004) es un registro de varios días y noches sobre las relaciones que Víctor López actor desempleado durante la crisis económica argentina, estableció con personas que vivían en la calle. Ochoa plantea así el binomio ciudad-desierto, cronotipo mitológico de la contemporaneidad como zona ampliada del campo artístico.
En su deseo de retratar la realidad, Tomás Ochoa transita también por el mundo de cárceles y reformatorios. Cinco Puntos(2005) contradice prontuarios y “retratos sociales” con el autorretrato que los reclusos hacen de sí mismos a partir de sus vivencias en el taller de su fotografía dirigido por los autores del proyecto.
Estas obras son construcciones poéticas, donde el artista actúa también como etnógrafo, como sociólogo, pretendiendo acercar el arte a la realidad, colocándose  en situación de acción, interacción y participación.
Ochoa trabaja como un investigador, como un coleccionista de historias y memorias, detrás de las huellas, de los restos de los otros realizando un mapa crucial para restituir una memoria suprimida. Todas sus obras son emocionantes retratos de los ángulos más desprovistos de la sociedad, pero en realidad el tema es un pretexto para expresar estructuras internas más profundas, más intemporales y por lo tanto más cercanas al arte.
Frente al mundo exterior dilacerado, la poética encuentra la fuerza de reunirlo en una totalidad que no esconde su origen fragmentado ni acentúa la pluralidad de significados contingentes.
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