Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Quién le teme a Dragon Ball? por Beatriz Ontaneda



¿Es el anime japonés una campaña diabólica?

Ella dijo: Conversando con una evangélica (que quiso mantener su nombre en el anonimato) acerca del fenómeno que ha suscitado Dragon Ball entre las nuevas generaciones, me indicó que este anime japonés difunde mensajes de la New Age como poderes que salen de las manos, tercer ojo, reencarnación, meditación, magia, hechizos, budismo, resurrección de muertos e invocaciones de espíritus. Y afirmó que esas cosas no figuran en la Biblia. “La Nueva Era es el ocultismo con fachada de modernidad, donde cada uno escoge lo que quiere creer, cual buffet espiritual. Como si el pecado y la culpa no existieran”. Luego continuó refiriendo que la base de Dragon Ball es un cuento chino sobre el viaje al oeste del rey mono, escrito por el sacerdote budista Wu Cheng en el siglo XVI. “Allí se divulgan creencias falsas, anticristianas, no basadas en la Biblia”, aduce ella.  Más adelante de la plática señala que el personaje principal, Gokú, se convierte en un monstruo horrible. Eso confunde a los chicos. ¿Es bueno o malo? ¿De dónde proviene el poder de Gokú si nunca se menciona que es de Dios? Pero en cambio si se menciona al Rey de las Tinieblas. No se alude a Cristo. Todo está basado en la fascinación por la muerte y la violencia. Claramente se observa, prosigue, que es una campaña de Satanás para que el niño siga a otros dioses que no son el dios verdadero. Además, Gokú busca la vida eterna juntando las siete esferas del dragón y sabemos que, en la Biblia, el dragón al igual que la serpiente, son animales satánicos.

Yo dije: No tiene nada de malo que el anime japonés hable sobre la reencarnación. La Biblia sí hace referencia a ella cuando Jesús dice: “él (refiriéndose a Juan Bautista) es Elías”, entre líneas está diciendo que Juan el Bautista es la reencarnación de Elías. Otro ejemplo: en Juan 9:1-3, cuando Jesús encuentra a un ciego y los apóstoles le preguntan si su ceguera de nacimiento es un castigo por los pecados de los padres o por las faltas cometidas por el mismo enfermo en existencias anteriores. De otro lado, mencionar en Dragon Ball el tercer ojo, la meditación y las fuerzas que salen de las manos tampoco es algo negativo. Es una realidad. En cuanto a las enseñanzas budistas, éstas no están contra la Biblia. Jesús dijo: “si no están en contra de mí, están a favor de mí”. Además, los evangélicos se basan en una Biblia mal traducida y cortada, cosa que es de poco fiar. Lo ideal es leer el Nuevo Testamento en su idioma original: el griego. Allí cada palabra posee varias acepciones, y no solo una, como pretende hacer creer la mentalidad dogmática.


      En cuanto a la apariencia física de Goku cuando se transforma. Solo una sociedad que rinde culto a la apariencia puede pensar que lo físicamente monstruoso es malo. Si mostrar la imagen de un ser feo es mostrar la imagen de Satán, entonces debemos prohibir los cuentos de hadas como La Bella y la Bestia. Parte sustantiva de las enseñanzas de Cristo era que no debemos confundir las apariencias con la realidad, ni la letra con el espíritu, justamente de eso polemizaba con los fariseos. No es necesario parecerse a Barbie o a Ken para ser bueno. Asimismo, pensar que la Biblia es la única guía de nuestra existencia es pensar como lo hacía un califa musulmán que mandó incendiar las principales bibliotecas de Oriente con el argumento de que lo que no estuviera en el Corán podía desviarnos de Dios, y entonces, debía ser destruido. La Biblia no es una enciclopedia, sino un documento religioso. Los cristianos sensatos la complementamos con la filosofía, las ciencias y con el ejercicio de nuestra propia inteligencia que es un don de Dios.

      Otro punto. El dragón no es un símbolo satánico para las culturas orientales donde solo una minoría son católicos y protestantes. En la Edad Media se representaba dragones con frecuencia en las iglesias y monumentos religiosos como símbolo cosmológico que representa el tiempo. Los orientales, los japoneses por ejemplo, lo asocian con los poderes del cielo y del espíritu, no con los infiernos. Es más, los hebreos describieron a los serafines como serpientes de fuego. Y el que lo dude que consulte con un diccionario hebreo.

      Lo que nosotros llamamos comúnmente “demonio” o “diablo”, en realidad son deidades antiguas que han sido vencidas por las actuales. Por ejemplo: Baal era el señor de la creación para los cananeos, el Jehová hebreo era su competidor. Entonces cuando los hebreos escribieron la Biblia, desde su punto de vista colocaron a Baal como una entidad demoniaca.

     Por último, la razón del éxito de Dragón Ball radica en que moviliza nuestro inconsciente colectivo. Gokú encarna claramente el arquetipo del héroe: valiente, desinteresado, disciplinado y solidario. Akira Toriyama, el creador del manga, tuvo el buen tino de coger varios mitos y leyendas a la vez: Hércules, Sansón, el rey Arturo, etc. Por ejemplo, hay un momento en que Gokú tiene que descender a los infiernos, igual que lo hicieron Hércules y Orfeo.




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