Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


sábado, 8 de septiembre de 2012


WILCO

YANKEE  HOTEL FOXTROT





Sello discográfico/Nonesuch
Producción/jim Orourke·wilco
Dirección arttistica/Lawrence AZerrad
Nacionalidad/EE.UU.
DURACION/51:51

Es la típica de David contra Goliat.los Wilco llevaron su cuarto álbum a la Warner/Reprise; los gerifaltes lo escucharon un poco, vieron que no ola a dinero y tomaron la infame decisión de no trabajar con la bando. No paso mucho tiempo hasta que el disco huérfano de Wilco  llego a ejemplificar todo lo malo de una industria discográfica avariciosa y en bancarrota creativa.
Así  es fácil enternder por que los amantes de la música tienden a exagerar la brillantez de yankke hotel fortroxt. Afortunadamente, es imposible exagerarla. A partir del preludio de un minuto lleno de zumbidos cósmicos y piano delicados que abren el álbum con “I Am Trying to Break Your Heart”, está claro que la banda se aventura en territorio inexplorado.
El resultado es sobrecogedor. Las letras de Jeff Tweedy son intensamente íntimas, políticas  y evocadoras. El tono del álbum es fantasmal y distorsionado aunque bellamente sereno. Las endechas sombrías de “Poor  Place” y “Radio Cure” encuentran el contrapunto perfecto en gemas pop como “Heavy Metal Drummer” o  “Im The Man who Loves you . El productor  Jim Orourke se inspiro en los programas de la frecuencia modulada de los que el disco toma nombre, y lo religo todo con una textura sonora que evoca signos de cruce y largas distancias.
Cuando salió a la luz, a los críticos les cayó la baba y los fans se pusieron en cola, ávidos de comprar la música que habían tenido en el disco duro durante más de una año.
PS: No os perdáis el excelente documental de Sam  Jones  “I Am Trying To Break  Your  Heart. Sus cámaras presenciaron las extrañas peripecias que se protagonizo Yankee Hotel Foxtrot.     






                                                                                                                                                                       
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