Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


viernes, 25 de mayo de 2012

Robert Mapplethorpe


Al principio, Robert Mapplethorpe quería ser músico, pero después decidió realizar estudios de pintura en el Instituto Pratt de Brooklyn. En 1968 conoció a la cantante Patti Smith, con la cual se instaló en 1970 en el hoy mítico Hotel Chelsea, de Manhattan. Bajo la influencia de su amigo John McEndry, el conservador de la colección gráfica y fotográfica de Metropolitan Museum of Art de Nueva York, Mapplethorpe comenzó a interesarse por la fotografía, y a coleccionar viejas imágenes fotográficas. Primero, el artista se contentaba con realizar collages con material fotográfico encontrado, pero en 1972 comenzó a tomar fotografías con la cámara polaroid. Mapplethorpe tenía una marcada predilección por los temas clásicos, a los cuales aportaba el mismo rigor, a nivel de la composición y la misma extraordinaria definición. Pero el artista originó sonados escándalos, sobre todo por sus fotografías de desnudo, en las que tematizaba el erotismo y la homosexualidad con una dureza rayana en la arrogancia. La libertad con que abordaba particularmente el sexo masculino y manifestaba al mismo tiempo sus inclinaciones homosexuales, llegó incluso a provocar la incautación de sus fotografías en oportunidad de una de sus exposiciones.

Se ha producido un error en este gadget.