Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


lunes, 27 de agosto de 2012

Kraftwerk | Autobahn (1974)



<El Menschmaschine es nuestro concepto acústico, y somos una central energética: conectamos la electricidad, y empezamos a funcionar. Es feedback.>


Aunque se trata de su cuarto álbum, Autobahn es el auténtico punto de partida de kraftwerk según los fans e incluso la propia banda. Después de un estrepitoso comienzo bajo el nombre de Organisation y de sus siguientes discos, Kraftwerk 1 (grabado en 1971 con Michael Rother y Klaus Dinger, futuros miembros de Neu!) y kraftwerk 2 (1972), el dúo formado por Ralf Hütter y Florian Schneider comenzó a moverse lentamente hacia un sonido más racional y ordenado. En 1973, los únicos compañeros de grupo de Ralf y Florian eran colaborador Emil Schult y sus queridos juguetes electrónicos, incluido el Minimoog, lo último en tecnología por aquel entonces.


 Inspirada en los largos viajes de Düsseldorf, residencia de Kraftwerk, al estudio del ingeniero de sonido Conny Plank, en Colonia, la canción <Autobahn> marcó el alejamiento definitivo del grupo de la escena krautrock que les había dado cobijo con anterioridad. Con un arriesgado poso experimental, Autobahn es la representación musical de un viaje por carretera, aderezado e incluso un escueto barrido por el dial de la radio.
Impulsada por la batería electrónica casera de Wolfgang Flur ( en 1975 se le uniría el percusionista Karl Bartos, completando así la clásica formación de Kraftwerk), la canción inventa prácticamente el pop electrónico moderno. Aparte de la prescindible guitarra de Klaus Roeder y de la flauta de Schneider, el único vínculo con el pop tradicional es el curioso parecido que guardan las melodías vocales de Hütter y Schneider con los Beach Boys.
Por mucho que ahora suene pintoresco  y su sonido nos parezca relativamente rudimentario, este disco sigue presidiendo la línea que se encuentra entre el pasado y el futuro de la música pop.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Kraftwerk: simplemente unos genios, todo el electro y techno no habría existido sin ellos. Visionarios.

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