Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


lunes, 20 de agosto de 2012

The Who | My Generation (1965)



 Sello discográfico | Brunswick
Producción | Shel Talmy
Dirección artística | No consta
Nacionalidad | Reino Unido
Duración | 36:13

<No queremos que nuestra música se entienda igual que nuestra actitud visual>


El primer álbum de los Who, que escuchado hoy evoca el espíritu de una especie de Carnaby Street de Londres que nunca existió, es sonido mod solo superficialmente, el movimiento al que se les ha asociado más a menudo.
En realidad, My Generation es el grito desesperado de una banda de jóvenes confusos, con problemas de identidad, explotados por las cuentas de la industria, y seguros de una sola cosa: tenían un potencial formidable y la habilidad para transformarlo en canciones aplastantes.
Después de haber cambiado de nombre hasta tres veces en otros tantos años, después de entradas y salidas por los motivos más variados, tras un par de cambios de sello y un single fallido (<I’m The Face>, compuesto por Pete Meaden y  editado en 1964, para intentar hacerles un hueco en la escena mod), Roger Daltrey, Pete Townshend, John Enteistle y el recién llegado Keith Moon vieron claro que su LP de debut iba a atraer la atención del mundo.


Y así fue. Tras asegurarse la producción por parte de Shel Talmy, que también trabajaba con los kinks y para el que Townshend adaptó <I Can’t Explain> usando el mismo patrón de acordes que los éxitos de los Kinks, la banda grabó un puñado de buenísimas canciones. Los momentos estelares son: obviamente <My Generation>, en la que Daltrey imita el tartamudeo de un adicto al speed en versos como el tan citado pero sucinto <Hope I die before I get old>, <I Don’t Mind>, en el que las suntuosas melodías de la voz de riff de guitarra eran la punta de lanza de toda una época; y el cuasi-himno de toda una generación, <The Kids Are Alright>, donde Townshend exhorta ( y no por última vez)  a la juventud.
Puede que los Who se convirtieran en una bestia mucho más sofisticada en discos posteriores, pero la crudeza de My generation lo señala como un álbum esencial. 


1 comentario:

Cecilia Medo dijo...

The Who fueron considerados como proto-punks alguna vez...

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