Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


lunes, 6 de agosto de 2012

NO SE GANA, PERO SE GOZA Liliana Ávalos


La artista Liliana Ávalos registra la otra cara del hogar y nos muestra el día a día de los caseritos y caseritas, a través de serigrafías  basadas en sus propias fotografías pero a los que le impone color y algo de ternura. En suma, un conjunto de grabados sobre papel y otras piezas “apachurrables”.

En “No se gana, pero se goza” la artista nos ofrece un insólito recorrido por la ciudad de Lima, habiendo encontrado un imaginario a reivindicar en el diario quehacer y sobrevivencia del trabajador ambulante. “Es por ello que la artista no duda en apoyarse de su cámara fotográfica para captar los intricados códigos que median los intercambios de productos que se suscitan en los mercados de su entorno”, afirma César Ramos. Esas primeras fotografías han sido luego intervenidas en sus serigrafías para imponerle color y algo de ternura. Así, aparecen en la muestra el cantante, el pintor, el vendedor de caldo de mote, el vendedor de globos, entre otros.

Desde su posición de artista plástica, Liliana Ávalos recompone su mundo privado al hacer más amable el encierro y las horas de trabajo que suponen ser un ama de casa. La calle no ha estado exenta de la mirada de esta artista: ya la ha fotografiado antes como en las Caseritas de Valdivieso. Así, en “No se gana, pero se goza”, Ávalos explora otra vez ese camino y privilegia al sujeto de la calle. Jugando con los tonos chicha propios del lugar en el que vive (el Cono Norte), buscando suavizar la rudeza del trabajo en la calle, pero también evidenciar el proceso a través del color, el punto en el que el artista se siente medianamente satisfecho con su producto final, en palabras de la escritora Victoria Guerrero.

Liliana Ávalos (1974) es egresada en Pintura de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Primer Premio en VII concurso Paisaje Urbano Winsor & Newton y ENSABAP 1998 y seleccionada en importantes concursos como el VII Salón Nacional de pintura, ICPNA, Concurso internacional Something Special 2004, entre otros. En 2001 presentó su primera individual “De Ocasión” en el Espacio Arte de Euroidiomas, en 2004 la bipersonal “Línea blanca. Avalos/Orbegoso en Centro Cultural Ricardo Palma y en 2010 su última individual “El hogar como patria” en Bruno Gallery.

Entre sus colectivas internacionales “Arquitecturas Imaginarias de Emilio Westphalen” en Centro de Arte Moderno de Madrid - España, II Bienal de Arte Hispano. Bronx. Nueva York – USA 2010, “Arte peruano Contemporáneo” en Galería Felipe S. Gutiérrez de la UNAM en Québec, Canadá 2005. , I Muestra de Arte Latinoamericano en Galería del Ayuntamiento de Castelldefels en Barcelona, España 2002.

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