Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


viernes, 13 de julio de 2012

IKEA



Con un préstamo de 150 libras que le hizo su padre, Ingvar Kamprad (nacido en 1926), con tan solo 17 años, fundó IKEA en 1943 en la ciudad de Älmhult, a unos pocos kilómetros de su pueblo natal. La compañía estaba sotuada en la región de Smaland, históricamente una de las zonas más pobres de Suecia. Al principio vendía productos muy diversos por correo, desde jabón de ganado vacuno hasta medias. A comienzos de la década de 1950, IKEA empezó a vender muebles a precios de fábrica en catálogos de venta por correo. Los fabricantes de muebles mostraron cierta resistencia y prohibieron que IKEA expusiera sus artículos en la feria de muebles de Estocolmo, mientras que los proveedores amenazaron con boicotear la compañía. Tras observar que <los productos mejor diseñados eran muy, muy caros>, Kamprad decidió fabricar productos prácticos bien diseñados que estuvieran al alcance de la mayoría de la población. Esta <misión social> de democratizar  el diseño hizo que kamprad se diera cuenta de que existían tres prioridades esenciales: la estética, la función y la conveniencia para una fabricación en serie.  A finales de los años cincuenta contrató a sus primeros diseñadores, Gillis Lundgren, Bengt Ruda y Erik Worts, quienes, mientras trabajaban con el lenguaje moderno, diseñaban muebles de autoensamblaje, un avance revolucionario en el diseño de muebles. La estantería Regal (1959) de Lundgren fue uno de los primeros productos de IKEA vendidos en paquetes planos. Otro concepto con el que los diseñadores de IKEA sentaros las bases fue el <pensamiento modular>,  es decir, la elaboración de módulos y sistemas de ensamblaje en lugar de productos de una pieza. Esto condujo a la coordinación de la gama de productos y a la promoción de un mobiliario integrado, un ejemplo importante de la venta al por menor de un estilo de vida. La aparición de la madera aglomerada en los años sesenta permitió la fabricación de muebles baratos e influyó mucho en la gama de productos IKEA. Hoy en día, en IKEA se sigue usando la madera aglomerada, un material barato aunque bastante resistente, para la fabricación de todo tipo de muebles de autoensamblaje. A pe sar de que durante los setenta IKEA vivió un período de inseguridad general, siguió prosperando y extendiéndose. Durante esa época, la compañía vendió productos de plástico, incluida la lámpara Telegono (1970), ideada por el diseñador vanguardista italiano Vico Magistretti (nacido en 1920). Sin embargo, a lo largo de toda su historia, IKEA se ha centrado básicamente en la fabricación de diseños clásicos, desde la omnipresente silla de Thonet hasta la Polyprop de Robin Day. En los años setenta también predominaron la madera de pino rayada y los tejidos de colores. IKEA plasmó este aspecto en todos sus productos, especialmente en los destinados a los consumidores jóvenes. En la década siguiente aparecieron muebles elegantes, aunque prácticos, diseñados por Niels Gammelgaard(nacido en 1944), cuya mesa Moment  (1987) obtuvo el premio al Mejor Diseño Dueco. Otros diseños premiados fueron los muebles infantiles Puzzle (1988) diseñados por Knut y Marianne Hagberg, que combianaban colores primarios y formas sencillas, y resultaron un éxito. Durante los años noventa, IKEA siguió ampliando sus operaciones internacionales y popularizó su versión del movimiento moderno escandinavo. Hoy en día, esta empresa tiene un volumen de ventas anual de 3 800 millones de libras. No obstante, Kamprad no se contenta sólo con fabricar muebles y pretende crear pequeñas casas prefabricadas.
Como escribió Victor Papanek: <Una cosa es cierta: IKEA seguirá a la cabeza, ecológica, social y culturalmente, de la fabricación de artículos prácticos, bonitos y que están al alcance del bolsillo

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