Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


miércoles, 4 de julio de 2012

Yeah Yeah Yeahs | Fever to Tell (2003)



Sello discográfico | Polydor
Producción | David Andrew Sitek · Yeah Yeah Yeahs
Dirección artística | Cody Critcheloe
Nacionalidad | EE.UU.
Duración | 37:25 

<Nuestro incentivo para crear la banda fue fomentar la locura>


Yeah Yeah Yeahs estaban acabados casi antes de empezar. Su EP de debut, lanzado en la primavera de 2002, había logrado asombrosas alabanzas. Teníamos la acostumbrada discográfica que <pedía guerra>. El trio de estudiantes de arte rechazaba la publicidad. Habían sido testigos de que los White Stripes (la primera actuación de YYY fue como teloneros de Jack y Meg) y los Strokes se daban a la jeringa. Aquel verano, YYY abandonó las primeras sesiones de grabación del álbum. Pensaban que no tenían suficientes canciones buenas. Karen O,acosada por la prensa desde el primer momento debido a su voz única, la forma de desenvolverse en el escenario y su estilo de vestir, adquirió una fobia casi instantánea a la publicidad.


Por suerte, esta reacción fue positiva para Fever To Tell. Grabado en Brooklyn y mezclado en Londres por el guitarrista Nick Zinner y el legendario ingeniero /productor Alan Moulder ( My Bloody Valentine, Nine Inch Nails) es un álbum que toma los sonidos del underground neoyorquino post milenio (guitarras histriónicas, ausencia de bajo, ritmos disco/tecno, toques de garaje) y los combina con los chillidos felinos de O.
La voz increíble (imagina a Siouxsie Sioux, Debbie Harry y P.J. Harvey bebidas ante un micrófono en un bar) es tan solo una faceta del atractivo de la solista. Su apariencia la convirtió en un icono de la cultura pop moderna. Si la ves en el escenario, tendida de espaldas, cantando y rezumando cerveza por la boca, nunca la olvidarás. El aspecto externo de la banda también era importante: el collage fulgurante que adorna la portada de Fever To Tell habla de una banda provista de una estética rigurosa e independiente.
El disco más guay e inteligente de 2003.


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