Viviendo la posteridad


Ya estamos instalados en la posteridad. En cada pequeño acto de nuestra vida cotidiana, está la intención de dejar una pequeña huella, una marca. Por ejemplo, en el mensaje que dejamos en nuestra red social favorita, ese que todos leerán si nos morimos antes de desactivar la cuenta; en las fotos de la última fiesta o reunión, que colgamos presurosos y exhibicionistas. O en los blogs que llenamos con nuestras obsesiones preferidas.

Vivimos para una imaginaria posteridad, cuando menos podemos jugar a que esta existe, y tomar la delantera eternizándonos en mensajes, ideas y opiniones.

Por eso invitamos a quien lo desee, a dejar una huella en este espacio.


miércoles, 11 de julio de 2012

KAI ALTHOFF



1966 Colonia,Alemania/reside y trabaja en Colonia


La primera exposición de Kai Althoff,celebrada en 1991,tuvo carácter de happening y se tituló “Eine Gruppe von Befreundeten trifft sich in einem Ladenlokal auf dem Friesenwall,Köln,um Masken herzustellen” (Un  grupo de amigos se reúne en una tienda de Friesenwall de Colonia,para hacer unas máscaras).Muchas de sus instalaciones,dibujos,vídeos,collages y performances despiertan recuerdos de la infancia y de la juventud,por ejemplo pinta con rotuladores,modela figuras de arcilla o esculturas en cartón,también para su instalación “Modern wird lahmgelegt” ,1995.En un breve texto que acompaña este trabajo,Althoff presenta dos figuras en forma de estrellas del cine de los años treinta,a los que observa –a través de una ventana- una tercera: un miembro de las tropas paramilitares nazis. Sus textos proporcionan referencias a sus asociaciones, con lo que facilitan la interpretación de as obras expuestas. Con la artista Cosima von Bonin, Althoff ha llevado a cabo performances cuyos elementos y decorados se emplearon después como objetos de exposición. Para Althoff es tan importante su pertenencia al grupo de música a veces, en los textos del grupo aparecen nombres ficticios de sus exposiciones. A pesar de ocasionales reminiscencias de los años setenta, ni sus obras ni las canciones de <Workshop> pueden clasificarse dentro de una corriente precisa de estilo. En las dos áreas, Althoff conjura mundos autónomos, en los que se funden sus recuerdos y sus invenciones.


No hay comentarios: